Pequeño loco arquitecto…

Bendita la inocencia de ese pequeño loco arquitecto…
Crees estar metido en un laberinto que tú mismo construiste pieza a pieza y pared a pared, tan grande y tan retorcido que lo diseñaste con el propósito de que la escapatoria fuese imposible por tus propios medios sin la ayuda de algo que tuviese una visión más elevada del mismo, lo más paradójico de todo, en última instancia, es que ese algo que te provee de una visión más elevada eres tú -no tu como personaje individual- pareciera una locura pero si, eres ambos, el que parece estar metido en el laberinto y el que manda las instrucciones de cómo salir de él.

Miguel Ángel

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *